
miércoles 18 de noviembre de 2009
CARLOS SUÁREZ, PRESIDENTE DEL REAL VALLADOLID, EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

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EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL TE DESCUBRE A LOS FUTUROS "JUGONES" (II): MOUSSA SISSOKO
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domingo 15 de noviembre de 2009
EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL, CON EL BLANCOS DE RUEDA
Liga ACB: Blancos de Rueda 83 - Estudiantes 89
Un querer y no poder

Era el momento: las estadísticas, los datos e incluso el juego del equipo vallisoletano de Blancos de Rueda estaban a favor para ganar un partido que a priori no tendría que ser un gran quebradero de cabeza. Sin embargo, las estadísticas y las rachas están para romperlas, y a ese papel exactamente se ciñó el equipo de Estudiantes.
A pesar de que el polideportivo Pisuerga era el fortín de los vallisoletanos, éstos no supieron doblegar en ningún momento del partido al rival, que mantuvo muy buenas constantes a lo largo del mismo. Ya desde los inicios la cosa pintaba bastante mal, con un parcial de 2-11; muchos desajustes en defensa y ataques muy “espesos” fruto de la defensa “descomunal” del Estudiantes, permitieron a los de Luis Casimiro abrir brecha desde el comienzo del partido, sobre todo a un sobre saliente “Pancho” Jansen, llegando en el primer cuarto con un marcador de 21- 32, demasiados puntos del contrario si realmente se quiere ganar un partido.
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Tras un primer cuarto desastroso de los de Fisac, el Blancos de Rueda parecía que iba despertando poco a poco de su letargo, con una buena defensa que permitió robos de balón a lo que se unió además una disminución del poder defensivo de Estudiantes. Ahora sí, parecía que los vallisoletanos estaban enchufados (el marcador llegó a estar 40-44), pero nada más lejos de la realidad, ya que varios fallos defensivos de manera continuada permitieron llegar a Estudiantes al descanso con una cómoda ventaja de 9 puntos (43-52). El tercer cuarto albergaba alguna esperanza para los de Fisac, pero todo quedó en un mero espejismo cuando los madrileños volvieron a la carga con un buen planteamiento defensivo que les permitió consolidar e incluso ampliar la diferencia hasta los 16 puntos, gracias a los regalos tanto defensivos como ofensivos de los pucelanos como la “enorme” actuación de Germán Gabriel que anotó 8 puntos casi seguidos. Blancos de Rueda perdió los papeles, literalmente, y dejó perder un partido que si no desde el principio, estuvo a merced de los de Casimiro.
Tras la confirmación de un mal tercer cuarto, Fisac tiró la casa por la ventana y decidió utilizar un ataque mucho más veloz para abrir huecos entre la defensa madrileña, pero ni los Báez, Battle y Chase pudieron hacer nada por remediarlo. Los madrileños, sin embargo, se dedicaron a desarrollar una buena defensa para mantener la ventaja en el partido y no tener sorpresas. En los últimos minutos, el Estudiantes se dejó llevar por los vallisoletanos y éstos consiguieron reducir la diferencia a 6 puntos (83-89) que permitió maquillar el marcador, siendo útiles estos puntos, dentro de lo malo, en caso de empates en las últimas jornadas de la ACB, pudiendo definir la permanencia o el descenso de categoría.
Por tanto, primera victoria de los madrileños en la ACB con un partido muy trabajado y merecido. A pesar del mal partido de los de Fisac estos se mantienen en mitad de la tabla, aunque realmente les queda mucho por hacer si quieren tener opciones para mantenerse en la categoría. No obstante, ahora habrá que ver si las actuaciones tanto de Estudiantes como Blancos de Rueda han sido un mero espejismo y si realmente la temporada de ambos equipos va a marchar por tales derroteros. Ahora espera el CB Granada, veremos de lo que son capaces Fisac y sus secuaces.
Álvaro Baños
jueves 12 de noviembre de 2009
EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL EMPIEZA CON BUEN PIE EN EL TROFEO RECTOR DE FÚTBOL-SALA


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miércoles 4 de noviembre de 2009
TODA LA CHAMPIONS LEAGUE, EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL
PORCA MISERIA

El Real Madrid salió a por el partido desde el inicio y logró adelantarse en el marcador, pero una nueva bajada de intensidad en su juego condenó a los blancos a empatar un partido en el que merecieron mucho más
San Siro aguardaba que el partido de anoche fuese lo más emocionante y bonito posible. Muchos opinaban que el aburrido encuentro del Bernabéu había sido sólo un espejismo de lo que se esperaba a la vuelta y la verdad es que el encuentro entre el Milán y el Real Madrid no defraudó a nadie. Los dos equipos salieron enchufados. El Milán salió a defender y a intentar coger a la contra al equipo blanco y los merengues salieron a por el partido desde el inicio e intentando asfixiar las ideas del rival.
Pellegrini decidió sacar a los once valientes que se habían impuesto con casta y pundonor al Getafe. Sabia decisión la de Don Manuel que buscaba que la velocidad en la delantera y la posesión del esférico fuesen las armas del conjunto blanco en su visita a Italia. El chileno también había dado una orden clara, tirar a puerta para probar la eficacia de Dida. Benzema fue el más activo y cuajó su mejor actuación desde que llegó al Real Madrid.
En defensa las cosas salieron bien esta vez. Arbeloa cumplió con nota y secó a Pato en casi todas las ocasiones que el brasileño tocó el balón. Para ello contó con la inestimable ayuda de Marcelo que, jugando de interior, lo hizo francamente bien. Los dos centrales estuvieron a la altura durante todo el encuentro. Pepe cortó todo lo que llegaba de frente y Albiol tuvo que acudir a hacer la cobertura al lateral izquierdo impidiendo que los rossoneros entrasen por esa banda. Ramos también mostró una gran mejoría con respecto a sus últimas actuaciones.
El Madrid salió presionando y sin dejar jugar al Milán. El conjunto de Leonardo sólo se limitaba a buscar a Pato que, como ya hemos dicho, apenas intervino en el encuentro gracias a al buen hacer de Alvarito Arbeloa. EL mediocampo merengue se dedicó a tocar el balón. Xabi Alonso lo distribuía y Kaká, que esta noche si se puso los galones líder, creaba las jugadas de peligro. Lass, como siempre, fue el pulmón en el medio campo y se dedicó a recuperar balones por doquier.
El primer susto para los blancos llegó tras un gran pase de Seedorf que buscaba a Pato, pero Casillas estuvo pletórico y se interpuso en el camino del brasileño. El susto espoleó al Madrid que buscó el gol y lo obtuvo tras un rechace de Dida a tiro de Kaká. Esta vez fue Benzema el que envío al fondo de la red el esférico. Los blancos obtenían al fin el premio tan buscado durante la primera media hora de juego.
La tónica general de la temporada para el conjunto de Pellegrini no faltó a su cita nuevamente. Tras el gol el Madrid bajó la intensidad y el Milán, como perro viejo, se vino arriba en busca del empate. Entonces llegó la polémica como en el partido en el Bernabéu. Un centro de Zambrotta le pegó a Pepe en la axila y el alemán Felix Brych señaló la pena máxima para incredulidad de todos los madridistas. Ronaldinho tiró con maestría el penalti por la escuadra y empató el partido. El brasileño no volvió a aparecer más en todo el encuentro. Una verdadera lástima lo que le ha hecho la mala vida a este pedazo de futbolista.
Con empate a uno, Pato anotó el segundo de su equipo, pero el colegiado entendió que había sido falta del atacante y anuló un gol a priori legal, por supuesta falta a Arbeloa. Los madridistas suspiraban de alivio. No fue la noche del colegiado que permitió el juego brusco de jugadores como Ambrosini o Ronaldinho. Cada vez que ambos perdían el balón cometían falta. Ronnie se pudo ir tranquilamente a la ducha antes de tiempo, pero el arbitraje europeo dista mucho de tales hechos. Con este diálogo de intenciones se llegó al descanso.
Tras la reanudación, no mejoró mucho más el Madrid. De hecho, perdió un poco el control del balón y se dedicó a aguantar las débiles acometidas milanistas que apenas crearon peligro. Ambrosini tuvo el gol de la victoria, pero remató con el hombro y en dirección contraria a la portería. Pato lo siguió intentando pero se topaba una y otra vez con Álvaro Arbeloa. Seedorf quiso desequilibrar la balanza en el mediocampo, pero Lass se lo impidió una y otra vez, robando balones y generando contras. El empate se mascaba en el ambiente.
Pellegrini decidió realizar un par de cambios para probar fortuna. Higuaín, que esta vez no estuvo afinado como frente al Getafe, dejó su puesto a Raúl y Van Nistelrooy entró por Benzema. Cambio de delantera con un objetivo, buscar otra forma de hacer gol pero, a la vez, no arriesgando en exceso por si las moscas. Van der Vaart que había estado calentando toda la segunda mitad volvió a tomar asiento. El holandés podría haber contribuido gratamente en el ataque blanco, pero el técnico chileno no lo entendió así.
La entrada de Raúl generó un mayor aumento de las jugadas de ataque. El 7 lo intentó buscando la pared con Marcelo, pero el brasileño la mandó fuera, también de jugada personal, pero tras hacerle un caño a Pirlo fue derribado por el italiano. En una de estas el Capitán tuvo la última en un disparo desde fuera del área pero Dida, o mejor dicho, su , se encontró con el balón. De aquí al final nada más que reseñar.
Con el pitido final y el reparto de puntos concluyó el encuentro en San Siro. Un encuentro en el que el Real Madrid buscó en la primera parte la victoria y se conformó en la segunda con el empate. Mientras que el Milán no salió de su cueva, nada más que a la contra. Ambos equipos se jugarán el pase ante Marsella y Zúrich.
Javi Taboada
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jueves 22 de octubre de 2009
EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL TE ANALIZA LA DERROTA DEL MADRID EN CHAMPIONS FRENTE AL MILAN
Un equipo de geriátrico doblega al Real Madrid

El Real Madrid se volvió a encontrar nuevamente con una inesperada derrota, ante un rival del que se esperaba poco y cuya media de edad en el campo superaba la treintena de años. Pirlo y Pato en dos ocasiones anotaron los goles milanistas. En el Real Madrid, el mejor fue Raúl que anotó un gol y dio a Drenthe la asistencia del segundo tanto blanco. El árbitro De Bleckeree cuajó una pésima actuación
El Milán se presentaba en la capital española más muerto que vivo. Su mala racha en la Serie A, su inesperada derrota en la anterior jornada de Champions ante un rival como el Zúrich y el letargo de sus estrellas hacían presagiar una victoria clara para el conjunto blanco. Pellegrini había avisado antes del choque que el conjunto rossonero no estaba acabado y que sus jugadores iban a poner las cosas más que difíciles.
El técnico madridista decidió salir a por todas desde el inicio y puso en liza su “once de gala”, con la ausencia claro está de Cristiano Ronaldo por lesión. Leonardo, por su parte, también salió con sus mejores jugadores para tratar de dar la sorpresa. Sin embargo, fue una estrategia un poco arriesgada pues dejaba muchos espacios libres para que los merengues tuvieran el balón y creasen peligro, un peligro que apenas llegó.
Comenzaron los dos equipos metidos en el partido, la posesión se sucedía entre uno y otro, pero las ocasiones no llegaban. La primera jugada de peligro fue obra de Benzema que se internó en el área y cuando pisaba línea de fondo fue derribado por Zambrotta. El italiano hizo una tijera al francés, sin embargo el colegiado De Bleckeree se hizo el sueco. Mal empezaba el árbitro que ya había condenado al Madrid en Anfield el año pasado.
El Real Madrid no inquietaba, pero el Milán tampoco lo hacía. Las llegadas de ambos equipos se contaban con cuentagotas y casi nunca llevaban peligro. En una de esas jugadas, Granero disparó con rabia, pero Dida atajó en dos tiempos, o eso pensaron muchos, pero el balón se le escapó de las manos y ahí apareció el más listo de la clase, al que daban por muerto, al que daban por acabado, apareció Raúl para poner por delante a los blancos. Un gol de pillo que le sirve al Gran Capitán para convertirse en el máximo goleador en competiciones europeas.
Los blancos ya habían echado el diente a su presa. Sin embargo, en lugar de darse un festín decidieron dejarle con vida, y el Milán no desaprovecharía la oportunidad. Los rossoneros apenas aparecieron tras el gol, todavía estaban aletargados. Ronaldinho deambulaba por el campo sin sentido, ni corría, ni encaraba, ni se iba de su sombra. La zaga milanista dejaba hacer al Madrid, sin embargo los blancos no aprovechaban esos pequeños regalos. Marcelo lo intentó con varias cabalgadas, Benzema hizo lo propio, pero el francés lleva un tiempo en dique seco, mientras en defensa Albiol y Pepe se erigían como amos y señores de la zaga.
Los blancos no ponían intensidad, no le ponían ganas. Si al menos hubieran metido una marcha más, el Milán se hubiese ido al descanso con tres o cuatro goles, pero el equipo de Pellegrini no quiso jugar o no supo cómo hacerlo. El árbitro hizo sonar su silbato y se llegó al descanso. La primera parte de lo que se esperaba como un gran partido, había dejado mucho que desear.
El segundo tiempo no comenzó con grandes variaciones, y es que el Madrid siguió teniendo el balón y el Milán esperando haber que hacían. Por entonces llevaban ya los blancos 9 saques de esquina botados. Kaká quiso aparecer y resolver ante su ex-equipo, pero no supo cómo hacerlo. Un tiro suyo fue atajado sin problemas por Dida.
El Milán seguía dormido, pero Pirlo quiso despertar a los de Leonardo de su letargo. El italiano se sacó de la manga un trallazo que se coló pegado al palo de la meta de Casillas, era el minuto 62 y los italianos empezaban a animarse. El Real Madrid lejos de salir a por todas, dejó que fueran ahora los milanistas los que llevaran la batuta. Esta fue la sentencia de los merengues. Cuatro minutos después del fantástico gol de Pirlo, llegó el segundo. Ambrosini conectó con Pato, que ya se había zafado de Albiol. Casillas salió, pero no acertó a tocar el balón y la jovenperla brasileña puso por delante a los suyos.
Pellegrini miró entonces al banquillo, pero se encontró que sólo disponía seis jugadores, ninguno de ellos delanteros y a excepción de Van der Vaart todos ellos tenían cualidades defensivas. El técnico introdujo en el campo a Drenthe y sacó a Granero. Una apuesta muy arriesgada, que le salió bien al chileno. Drenthe empataría el partido en el minuto 75 con un fuerte disparo desde la frontal, tras saque de esquina de Raúl. El Santiago Bernabéu esperaba una remontada y muchos cantaron gol en un tiro de Kaká que Raúl empujó a la red, pero el delantero se encontraba en claro fuera de juego.
El tiempo empezaba a tocar a su fin y el Milán se iba animando cada vez más, al ver que podían sacar tres puntos de su visita al feudo madridista. Ronaldinho, que en todo el partido no había hecho nada, se marcó una galopada en la que dejó sentado a Pepe, su pase lo mandó Seedorf a las nubes. En la siguiente jugada llegaría la polémica, pues un saque de esquina fue rematado por Thiago Silva, pero el colegiado pitó falta sobre Raúl. Ronaldinho dio un manotazo al capitán que trataba de impedir que Nesta se acercara en tono amenazante al árbitro. En vez de sacar tarjeta al brasileño. El holandés amonestó a Nesta y a Raúl.
El partido tocaba casi a su fin, cuando nuevamente Pato apareció en escena y se aprovechó de un fallo defensivo de los merengues para batir a Casillas. El 2 a 3 final ya lucía en el luminoso. Con el pitido final se acabó un encuentro aburrido y atípico donde la vieja guardia pretoriana se impuso a la galaxia blanca.
Javi Taboada [www.futboldelujo.com]
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miércoles 14 de octubre de 2009
EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL TE DESCUBRE A LOS FUTUROS "JUGONES" (I): ANTHONY MODESTE


Etiquetas: Angers SCO, Anthony Modeste, C. M. Peñafiel, OGC Nice, scouting